El panorama económico que espera a la nueva presidenta de Brasil
La mejor forma de analizar la evolución y la mejoría en la economía de Brasil en los últimos cinco o diez años, ha sido el triunfo presidencial de la flamante presidenta Dilma Rousseff, como continuadora en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Al margen del impresionante carisma que el ex presidente Lula demostró tener, y que le sirvió para afrontar varias crisis y conflictos durante su administración, no se puede negar que durante su gobierno, la economía de Brasil tendió a volverse más sólida.
Entre la lista de factores de bienestar que, según los analistas especializados dentro y fuera de Brasil, llevaron a que los ciudadanos optaran por la continuidad de las políticas de Lula en el poder eligiendo a Dilma Rousseff, se encuentra la recuperación de crecimiento a nivel económico registrado en Brasil.
En ese contexto, hay que destacar las conquistas de una política bastante agresiva en cuanto a los aumentos reales que fueron recibiendo los salarios mínimos durante el gobierno de Lula. Además, se destacan los programas de transferencia de rentas dirigidos a familias pobres. La mejora económica va de la mano, además, de claros avances en el plano social.
Puede decirse entonces que, la flamante presidenta de Brasil Dilma Rousseff llega al gobierno con una situación económica bastante positiva y con la carga en sus espaldas de los importantes avances logrados durante la administración de su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva. Será cuestión es esperar, entonces, cómo se refleja esa continuidad en la política económica a través de los primeros meses de este 2011 que ya se echó a andar. |